Tenía yo entonces 17 años.
Me creía el rey del mundo....
Una noche salí a tomar copas.
Te sitúo...Barcelona, primavera....
Me acerqué a un sitio de jazz...
“Las cuevas de Jamboree”.
Después de bajar las escaleras, me sumergí en un mundo de humo de
cigarrillos...
El saxo tocaba un agudo precioso...
Llegué a la barra, allí estaban mis amigos...
Con el gintonic en la mano, y mientras la batería estallaba en un
solo...
Un escalofrío recorrió mi espalda...
Me volví...
Una preciosa mujer de unos treinta a cuarenta años, sonreía.
Sus ojos brillaban dulcemente..
Su pelo moreno reflejaba la luz de un foco...
Sí, me sonreía a mí...
Me habló:-¿te llamas Diego verdad?
-sí
- todavía no me
conoces...
- te he querido y te
querré tanto....
bajé los ojos, lo confieso, me ruboricé...
al alzar la vista de nuevo.......ella no estaba....
la busqué por todas partes....
no la encontré....
salí a la calle....
no estaba......
2ª parte...
Aquella noche, en cada rincón, en cada mirada, la buscaba....
A mis 17 años, me había impresionado...
No podía ser la bebida, todavía no había empezado a beber...
No me atreví a contárselo a nadie por miedo a que me tomaran el pelo...
Pasó mucho tiempo.....
Seguía recordando esa mirada...
De una mujer mayor que yo.....
Todo pasa, y con el tiempo, lo olvidé...
El día de mi cumpleaños (25), cené en Bruselas, solo.
Había reservado una mesa en “Chez Jacques”, un pequeño restaurante al
lado de la Grand Place, al que sólo van belgas...
Terminé mi carbonade flamande y el último sorbo de mi leffe brune...
Paseando, llegué al corner café.....muy cerca.
Me gusta ese local, tiene actuaciones en vivo de grupos de rock.
No creas que siempre...sólo algunos días cuando alguna banda actúa sin
avisar...
Y no sé cómo se entera la gente, pero llena el local...
Tuve suerte, hoy había actuación...
En circunstancias normales caben unas 50 personas...
Debíamos ser más de trescientas...
Con mi copa en la mano conseguí llegar al precario escenario...
Los empujones me llevaron a la primera fila.....
El ruido era ensordecedor...
Los empujones desagradables...
Era el 2 de septiembre ya...
Todavía hacía calor....
No iba a aguantar mucho.......
Hoy mismo, a las 9 tenía cita en la Comisión....
Tocaban una balada...
Me quedaría a oirla....
De pronto un escalofrío recorrió mi espalda...
Me sonaba a conocido...
Me volví......
Al fondo, junto a la puerta...
Estaba ella....
La reconocí al instante....
Ya no dudé, sabía que me sonreía a mí...
Me saludó con su mano....
Intenté ir hacia ella...
Nos separaba una multitud...
-encore ne cést pas le temps, atend...
:-¿qué? (chillé)
.-todavía no es tiempo...espera...
:-no espero...no te vayas.
Sus ojos, brillantes fijos en los míos...
Fui acercándome a ella...
Su sonrisa flotaba como la del gato de yorkside en alicia en el país de
las maravillas....
Terminó la balada...
La gente estalló en aplausos...
Hubo un movimiento de la masa....
La perdí....
Conseguí llegar a la puerta....
No estaba...
La noche era clara, y los maravillosos edificios de la Grand Place,
parecían comprenderme....
Estaba triste y a la vez ilusionado....
Era ella...
¿cómo podía estar igual?
¿quién era?.....
paseé, ya sin buscarla por esa plaz tan querida, y tomando un taxi,
llegué al hotel
3ª parte
Pasaron 10 años desde la noche de la Grand Place...
En noviembre de aquel año..(ya tenía 35)...
Uno de mis viajes me llevó a miami...
Acababa de estar en ecuador...
Pude escaparme dos días a la amazonia...
Encontré un chamán...
Me habló de ella...
Me habló de muchas cosas...
Cosas que habían ocurrido en mi vida...
Cosas que iban a ocurrir...
Yo soy escéptico....
Pero me habló de ella...
Sí......
Estaba hecho un lío, demasiadas emociones....
Me regaló una cerámica precolombina para mi colección...
Me habló de ella...
Era mi segundo día en miami.
Aquella noche no me apetecía cenar en el larios con mis amigos...
Quería cambiar de sitio...
Tampoco me apetecía casa julio en la 28...
Eran sobre las 6 cuando me acerqué al Bayside..
Paseé entre las tiendas, estaba solo, rodeado de gente...
Solo con mis pensamientos....
Me compré unos sebago, como siempre, y un par de camisas...
Tomé una coors al borde del puerto deportivo, entre los yates...
La inmensa guitarra del hard rock café me llamó la atención...
Sí, iría a picar algo allí, aunque me horrorizan las hamburguesas...
Recré mi vista en las “niñas de plástico y silicona”, intercambié un
par de sonrisas....
Seguí solo....con mis pensamientos, y ahora mis bolsas de compras...
Subí los niveles del hard rock.
Después de esperar conseguí mesa....
Miraba al puerto....
Estaba debajo de una fotografía dedicada de los beatles....
Sólo iba a comer un costillar a la barbacoa y unos aros de cebolla...
Imaginé a mis amigos comiendo marisco....
Me sentía bien.
Tras de mí se formó una cola de gente esperando mesa.....
Veía grupos mientras atacaba mis costillas...
Estaban muy ricas...
Un vino que no estaba mal...
Al alzar la copa.....
Al fondo....
Tras los grupos....
Estaba ....
Ella....
Su pelo había cambiado...
Las mujeres cambian continuamente de color de pelo....
Sus ojos no habían cambiado....
Su sonrisa ni su edad, tampoco....
Era ella.....
Derramé el vino...
Como un poseso me levanté....
Me miraron extrañados....
Dejé comida bolsas...
Sonriendo, me dijo adiós con la mano....
Otra vez....
Salí a buscarla....
Otra vez triste....
No la encontré...
Volví a buscar mis compras....
Estaban en mi mesa....
No pude terminar de comer....
Al pedir la cuenta el camarero sonrió....
Me trajo la cuenta y un tarjetón....
Ávido lo leí....
Sólo ponía: ESPERA
Y una inicial......
....pero estaba borrosa...
CJA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario